viernes, 16 de enero de 2009

La materia dispuesta...


Hay materia que se impone por lo abundante y por su fluidez.
Hay ritmo en las palabras y provoca placer.
Es como un manantial de esbeltas caricias que tienden a la calidez.
Hay aguas desbordadas en medio de tu ser.

El cuerpo no resiste tanta excitación en la piel
y aquella sensual y orgásmica lucidez,
se opone al desperdicio de esencia y miel
lo que se impone es la lujuria...su embriaguez.

Ríos de leguas incendiadas, cual serpientes lumínicas de lasciva avidez
Que reptan células, mitocondrias y hormonas sedientas de saliva, vaho y un toque eléctrico.

Un poema de piernas enredadas, de concavidades atravesadas por un roce y pulso onírico
Capaz de estremecer conciencias erectas en el sueño de alguna redondez.

Hay materia genitalica y clitoral que mantiene la esperanza y el delirio de llegarse a conocer.

¿Quién acaricia tu piel?


Tú, sombra de mi sombra,
eres la piel que acaricia mi piel,
eres aquél que se funde en mi ahora,
eres mi ser y mi no ser.

Mi momento en este momento.

Eres el aire que respiro,
eres mi sentimiento,
mi anhelo y mi suspiro,
mi sendero y mi camino,
mi puerta abierta al destino,
mi sueño en ojos dormidos,
eres mi luz, eres mi sino.

Tú, sombra de mi sombra,
palpitar de mis latidos,
pupila donde me miro,
sentido de mis sentidos,

eres el hilo cosido a mi hilo,

Tú...


Mi piel se acurruca, se encripta, se funde en sueños que el tiempo y la distancia desgarra entre sombras del ahora; y efectivamente, entre el ser y lo que es porque no es. De momento a tormento. Desde respiraciones y alientos que apacibles rodean los aires y se hacen sentimientos que anhelan suspirar por senderos y caminos compartidos, mas no vividos. Las caricias que están en mi piel son la Puerta al Destino de un sueño dormido, con luz y sombras; pero que no deja de ser el Sino. Me acarician las sombras de palpitaciones y latidos; me acaricia el tatuaje en la pupila que me observa...y ahí.... pierdo el sentido de mis sentidos"
Las caricias en mi piel me elevan, pero a veces... desgarran.


Letra a dúo Gatito&Cuervo

lunes, 22 de diciembre de 2008

La mujer no dice nada...


Por aquella rendija de mis sueños entra la Mujer.
No dice nada. No alza su mirada. Calla.
Pero su cuerpo lumínico por si mismo habla.
La Dama pretende en su incursión el placer.

Por la puerta de mis sueños vuelve en cada noche,
entra, cierra la puerta y camina hacia su esquina.
Se acomoda sensualmente y en primer instancia
parece esquiva y aún no encuentro el por qué.

Pero si permite mi acercamiento y atiende mis palabras, eso lo sé,
pues de cuando en cuando se mueve, inspira o suspira...eso no sé.

Poco a poco la diva se relaja.
Pongo una mano en su espalda...
con la otra la empujo y ella baja
y reposa en mi brazo-almohada.

Cada vez que le hablo...su sonrisa
una mueca sobria, débil, indecisa;
pero ahí esta y levemente me mira
palpita más aprisa, si, más aprisa
y mis manos le tocan bajo la tela.
Me mira, no dice nada... suspira

(Una pierna es izada, como una vela)

Desde mis labios desciendo en beso
y los labios con que sueñan mis ojos;
se abren francos a mi deseo...y beso...
la niña trémula, sí atiende mis antojos.

Enseguida su tersa piel despierta,
no dice nada, pero se transforma;
aunque su palabra parece muerta
su cuerpo evoluciona en mil formas.

No dice nada, pero si atiende mi fuego...se enciende...eso lo sé.
Se mueve, una y otra vez se mueve, inspira o suspira...eso no sé.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Mis lágrimas besaran tu desnudez


A veces siento que solo soy ojos,
que en mi cuenca confabulan lujuria y deseo,
que una llamarada hurga mis retinas
y que la impaciencia por observarte
es constante desvelo.

Que tu haces estrabismos cuando yo voy ciego,
que todas mis glándulas segregan la ansiedad
por meterte entre mis sueños.


A veces siento que mirar no basta,
pero si mis ojos pudieran tocar...
mis lágrimas besarian tu desnudez
y se encabalgarían en cada centimetro de tu piel.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Soy...


Soy la sombra que en la noche llega
a envolver tu alma en la niebla.

Soy el ave de plumas negras,
que despliega sus alas sobre tus yemas.

Soy el susurro del viento
que suspira en tus oídos mi aliento.

Soy el eco de los latidos
de tu corazón junto al mío.

Soy el despertar del deseo
de dos cuerpos adormecidos.

Soy el ahogado gemido
que nació al vibrar de los sentidos.

Soy el camino de huellas
que labraste en la humedad mi piel.

Soy el rocío de una estrella
que bañó tu cuerpo de agua miel..

Soy el canto de una sirena
que hipnotizó tu corazón.

Soy la llama que arde en tu alma
y te hace vibrar de pasión.


Soy volcán…
Tú eres lava…
Derramado en mi interior estallas….

jueves, 4 de diciembre de 2008

Y nos dejamos llevar


Oscuras imágenes se apropiaron de mis sueños,
envolvió mi mente el alarido solitario.
Se rasgo el firmamento
arrojando tu eternidad sobre mi cuerpo.

Fuimos noche, fuimos humo,
fuimos sombra oculta en el horizonte.
Se apagó la luz de las estrellas
y en la negrura extensa que creamos
nos fuimos devorando palmo a palmo.

Dejamos huellas indelebles en las carnes,
saciando los marfiles de tus fauces,
ensangrentados los marfiles de mis garras
de arañar en éxtasis tus sombras.

Arrancaré ese silente corazón de tu alma,
entre mis manos palpitará eternamente
regocijando con su savia mis colmillos,
mientras mi esencia afluye a tu vientre.

Suspira tu muerte en mis entrañas,
derrama tu no vida entre mis piernas.
Libemos gota a gota nuestra esencia,
calmando esta sed ansiante,
explotando en vampíricos orgasmos
de simiente y sangre.

Y me deje llevar


Apagado resplandor púrpura,
tenues rayos que en tu piel perdidos,
de palpitares y delirios,
invadía mi mirar.

Sensaciones que entre signos,
entre el sueño y el esquivo despertar,
nos hicieron humo y nos hicieron no vivos,
nos hicieron noche y fulgor de estrellas.

Sin palabras en el viento,
sin letras en los dedos, s
in restricción alguna,
fusionemos la inmortalidad sin sentido,
vagabundos e infernales
formaremos un destino:
El tuyo y el mío...

Rasgando el firmamento fui arrojando,
pedazos lánguidos de mi eternidad,
desde mis tinieblas y mis afiladas garras,
formé la palabra y te di mil lunas negras.

Y en cada despertar a la noche,
te di mis sangrantes labios ,
aun sabiendo que eras de la Soledad,
fui dejando un alarido en cada alba,
para que soñaras.

Toda una vida siguiendo tu tétrica huella,
y hoy estás dispuesta en el fuego de una mullida cama.

Veo la melancólica niebla que cubre tus senos,
sonrió y con el dolor guardado,
me dispongo a beber tu alma.

En el fondo de mis quebrantos, ya te esperaba
y ahora le das sentido a los misterios de la negra gloria.

Ahora puedo surcar tus carnes con estos marfiles en los dedos y en las fauces,
hoy estas a la puerta de mi historia, y de mi infinita oscuridad;
tan solo respira y dale vida a tu no vida,
y has que la mía explote entre tus piernas.

Arranca este corazón silente de mi alma
y hazlo latir entre tus manos;
presenta tus colmillos
y succiona ésta oscura savia inmaterial y eterna.


Letra de Silence

jueves, 20 de noviembre de 2008

Sinfonía sexual


En una noche clara, brillando a la luz de luna
somos como una orquesta que en pleno concierto
compone la sinfonía de la pasión y el deseo.

Cada fibra de mi ser vibra
con la profundidad de tus caricias.
Como las cuerdas de un ARPA
tocando una dulce melodía.

Se elevan mis gemidos
al compás de los acordes
que entonas con tu SAXO
cuando me envuelves con tus labios.

Me disuelvo en vapores difusos
cuando las yemas de tus dedos exploran
cada poro y cada pliegue de mi piel
como un concertista acariciado las teclas de su PIANO.

Y las notas musicales escapan
de la FLAUTA, como gotas de plata.
Se besan en los manantiales
y en el percutir de los TIMBALES, explota.

Y al culminar la sinfonía
que interpretaron nuestros cuerpos.
Bajo esa noche estrellada,
se oye el rumor de una melodía
de instrumentos aún no descubiertos….

sábado, 15 de noviembre de 2008

Naveguemos


Naveguemos por tempestuosos mares.

Dejemos que la espuma, nuestros cuerpos bañe.

Hagamos el amor a plena luz del día.

Elevemos nuestros suspiros con el viento.

Rugirán los truenos al compás de los gemidos.

Iluminarán los rayos ese erótico momento…



Tallarás tu lujuria en el casco de mi nave.

Envolveré tu mástil con mi velamen.

Serás las olas que mis costas lamen.

Esparciré mi arena en la magnitud de tu venaje.

Inundarás mi playa con el caudal de tu oleaje…



Descansaremos en el ojo de la tormenta,
palpando los temblores hasta que recupere su fuerza…

domingo, 9 de noviembre de 2008

Breve receso...


Todas mis confesiones,
mis sublimaciones,
ondas, cuestas, aguas
las penetraciones
fueron necesarias,
más sufridas...
mejor logradas
al cargarse de pasiones.


Una vez separadas las carnes
se respira el ambiente.

Se acarician, en el descanso
los recovecos, las aristas de las flores
se hacen rimas con el sudor y los vapores
y se vuelve a retomar el paso.

Murmurando en la brisa del nuevo tacto.
Se ciñen los cuerpos, tactos, abrazos, besos y hasta los olores.

Se deshojan las desnudas pieles
se succionan hasta los colores.

Vuelve la sangre a la sien,

vuelve la lujuría al jardín,

vuelve seductora nuestra miel

y vuelve el sexo a su confín.

...nuestros amores.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Cuando el deseo clama


Qué efervescencia en mis papilas
cuando degustan tu piel...
despiertan las membranas
y las ramificaciones de los nervios
se extienden cubriendo tu mapa...

Haces receptivos mis sentidos
que reclaman...te llaman,
súplica de tácto dibujando llamas,
y nace un gemido que se hace flecha,
lo exhalo...lo inspiras.

Se hace contracción de espina dorsal
clamando tu entrada...la puerta abierta,
y las caderas sugieren un hundimiento,
la pelvis...elevación...levitar y danzar.

Contener del respirar cuando estás dentro,
suspirar...dejar el grito escapar,
la carne se hace deseo
y lo alza...culminando en labios
que se enlazan...en locura desbocada.

Escalofrío, placer en punzadas
que desde un mínimo inicio
toman altura...y crecen...
suben montañas.

Perpétuo eternizamiento del instante
mantenerse en ese éxtasis
y no permitir que acabe.

Lujuria de los sentidos,
inacabable, interminable,
alzable y extensible...

No pares...
respira...respiro,
sentimos...
¡gemidos!

Quédate dentro...siempre
permanezcamos,
la cumbre es alta
aún no subimos...
despacio...ya llegaremos.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Hagamos de esta noche ese sueño secreto


Conviértete en polizonte de mi sueño,
calma el anhelo que siento.
Desliza sobre mi piel las perlas del deseo
que me conviertan en la princesa de tus sueños.

Iniciemos el vuelo que nos transporte al firmamento,
que nos permita cruzar el puente de los sentimientos.
Hagamos magia de los murmullos contenidos
y que nuestras fantasías emerjan de los gemidos.

Serás el río de lava que en mi lago encuentra la calma,
cuando nadas como un pez en mis entrañas.
Seré piel y flama serpenteando sobre tu falda.

Dejemos que nuestros cuerpos se confundan
enredados bajo las sábanas,
que mi sudor se entremezcle con el néctar que emanas
que tu simiente fecunde en una explosión mi vientre.

Y en los estertores del orgasmo de nuestros suspiros respirarnos.

Hagamos de esta noche ese sueño secreto,
conjugando el amor, la pasión y el sexo…

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Temblores


Impacientes nuestros cuerpos se agitan,
apresurando la ondulación de las caderas
Las espaldas arqueadas por la tensión
Es insoportable la espera...

Tus manos seducen las curvas de mi pecho,
estimulados por la danza del fuego y el sudor
Estallan la pasión y el desenfreno...
Miradas turbias, inflamadas de deseo

Las leguas entrelazadas en una dulce batalla
en la cavidad húmeda de nuestras bocas ardientes.
Sujetas mis manos al llegar al pináculo del placer,
tu calor se derrama en la intimidad de mi vientre

Los temblores incontrolables se suceden…

Temblores en la cama
Temblores en la tierra
Temblores en las almas...

jueves, 30 de octubre de 2008

Llueve


Afuera llueve,
Gotitas de agua en los cristales.
Adentro también llueve,
Gotitas de sudor en los cristales.

Un relámpago en el firmamento,
Nubes penetradas por sus raíces.
Un relámpago en tus adentros
Piel penetrada por mis raíces.

Una batalla en negro empíreo
Lleva fertilidad al suelo.
Una batalla de fuego y sexo
Lleva suspiros al cielo.

La luna rozando la lluvia por envidia
le roba algo de humedad y esencia.
La lengua rozando la humedad de tu vida
le regala lluvia, éxtasis y mi presencia.

Afuera la noche se agiganta
Y provoca la luz de los astros.
Adentro un gemido se atraganta
Y provoca el mejor de los orgasmos.

Afuera y dentro llueve.

viernes, 24 de octubre de 2008

Necesidad Inconfesable


Era una noche de luna llena, de un tiempo cualquiera.
En una ciudad costera, de cualquier lugar del planeta.
Caminaba por la orilla del mar, dejando huellas en la arena
totalmente concentrada en analizar mi existencia.
No veía la tormenta que desde el mar se acercaba,
solo cavilaba ensimismada.

No hubiera sido capaz de evitar el encuentro…

Nos topamos de improviso.
Quise huir pero quedé aturdida por un momento.

Luego ya fue tarde…
Perdí mi conciencia en tu mirada…
Todo quedó estático, se detuvo el tiempo…
Solo se escuchaba el rumor de las olas,
el envolvente sonido que hacen
cuando llegan a la playa y lamen sus costas.

Y a lo lejos la tormenta se acercaba…

Quise alejarme… preservarte…
No me dejaste…
Las negras nubes ocultaron la luna,
desde el mar nos envolvió la bruma…

Y llegó aquello que más temía…

Brotó en mí esa necesidad apremiante, inconfesable…
esa necesidad con la que vivo desde que tengo memoria.

Ese cosquilleo conocido inició su recorrido
desde mis extremidades hasta el centro de mi ser.
Se sensibilizaron las yemas de mis dedos….
Mis manos se crisparon por la necesidad de tocarte…
La tensión en el cuerpo…
inclinado imperceptiblemente hacia adelante…
La boca totalmente seca…
Una sed irresistible…
La necesidad de contenerme, de no hacerte daño…

Sentí un puño de hierro presionando mi pecho.
Fuego en la garganta, por no poder decirte que te fueras.
La noche cada vez más oscura…
Todo se conjugó para que fuera inevitable…

En ese momento me abrazaste…
Te rodee con mis brazos,
clavé mis uñas en tu espalda…
Inspiraste profundamente en mis labios.
Mi cuerpo vibró de forma incontrolable.

Ya era tarde…
Me entregué a los placeres de la carne…
Arañé tu piel, se humedecieron mis dedos…
Separé mi boca de tus labios…
Clavé mis dientes en tu cuello.
Rasgué la carne…
Inundé mi cuerpo con el sabor metálico de tu sangre…

sábado, 18 de octubre de 2008

Siluetas que aman


Siendo sombras en tálamo de fuego,
los cuerpos arden y los rostro brillan.

La lujuria atraviesa el aire
y se instala en las sábanas.

Los dedos trenzan las carnes,
y la miel se esparce en el cielo.

Sus bellos frutos son arte,
en el jardín de los deseos.

Silentes de miradas,
ciegos de palabras,
con la respiración en sus brasas
y con suspiros en las entrañas.

Irreparablemente desnudos como el agua,
las caricias se abren paso en las siluetas que se aman.

Una sensual oración de amor


El poder del mar en ondas y cristales, que les vi nacer mientras la alfombra cobijaba mis pensamientos y un escurrimiento de plata tocaba mis pupilas, el algodón y el crepúsculo ya me habían extasiado y ahora a punto del sopor levitaba en el horizonte oceánico. La cintura de una ola se tatuo en mis brazos y mirtos de amor pululaban mis sueños. Fue entonces que el maquillaje de una caricia purpúrea se acercó a mi pecho y encendió mi voluntad. El agua con su gala marina, la noche con su atuendo místico y la luna in crescendo me trajeron la imagen del sueño y toqué su interior. Las perlas en su voz, la blancura en sus senos desnudos, la muralla en su vientre y las torres en que andaba eclipsaron mi ser; entonces, desde la sinuosidad de su cuerpo, se extendieron sus brazos a mí y me tomaron en sus manos para izarme al cielo; me llevaron a recoger las guirnaldas que germinaban en las estrellas y que en su gracia y beldad, peregrinas del tiempo y la distancia orlaban sus plegarias y descuellaban en su falta de pudor, en el cúmulo dorado de su amor que por mi solicitaba.
Pedía al firmamento lo mismo que yo...un amor eterno.

Desde entonces hacemos un coro de aire, fuego y agua ...una oración de amor.

viernes, 10 de octubre de 2008

Cuando nos tocamos


Vibra la piel deshojándose en pétalos,
al roce sutil del aleteo de una mariposa,
que en caricia atrevida en ellos se posa.
Florece el capullo de corazón lúbrico,
fluyen cascadas de néctar impúdico.

Cuando nuestros ojos tocan
Se hace carne la mirada, las pupilas se encienden
diseminando lágrimas cual gotas de plata.
Se hace pulso el deseo, fluctúan los cuerpos,
se quiebra el silencio en gemidos sin tiempo.

Cuando nuestras manos tocan
Se hacen camino abriendo el espacio,
gimen los cuerpos en suspiros salados.
Se convierte el roce en hipnótico tacto.

Cuando nuestras bocas tocan
Bailan las lenguas al compás de la aguas
derramando miel blanca entre las sábanas.
Se humedece la piel, se desboca el alma,
se entreabren los labios sedientos de miel.

Y…
cuando nuestras sombras se tocan…
Se detiene el movimiento por un breve instante,
se acelera al siguiente… se vuelve oscilante,
hasta diluirse juntas en manantiales
de sexo llameante.



"Cuando nos tocamos,
la boca se hace agua
lo mismo que los sexos
y se ansía la comunión del pecho,
la ondulación del cuerpo,
la suavidad del tacto,
la erección de los miembros.

Cuando nos tocamos,
las miradas compiten,
los ombligos se inundan,
los muslos se engullen
y las pulsaciones se dilatan;
las nubes se desparraman
y los ángeles eróticos nos envidian.

Cuando nos tocamos,
las palabras callan,
los gemidos aparecen
y los órganos copulan,
retienen el estruendo,
persisten…. y de pronto,
descansan…retozan en caricias,
en besos, en silencios, en sonrisas,
vuelven a ejercitar mil poses,
mil maneras de entregarse en roces
en compases,
en penetraciones inventadas
y cien maneras de entretener las aguas,
los derrames,
los manantiales y erupciones.

Cuando nos tocamos,
el fuego aparece,
la sed nos estremece,
los estertores enmudecen
y los sudores más excitan;
ha llegado el momento
de intercambiar esencias,
encender la mecha
y dejar que fluyan y se mezclen
toda la carga de fluidos genitales.

Cuando nos tocamos,
aún nuestras sombras llegan al éxtasis
y se empapan con nuestras mieles
Me gustaría que al menos ...tres veces
por hora...fuera así."




Letra a dúo entre Luna&Silence

jueves, 2 de octubre de 2008

Cuando te toco


Cuando te toco...

Preso...
Exacto...
Hago, deshago, mojo y sofoco.

Cuando te tocan mis ojos:

Tenue, lascivo, cuerdo y loco;
emerges, sudas, te estremeces
y hasta tus cejas desvaneces…

Y si tocan mis dedos,
mis manos,
mis brazos:

Nos perdemos,
oscilamos;
al tocar
te devoro,
y explotamos.

Y cuando el tacto viene desde mi sombra:

Tu piel mengua,
en lujuria languidece,
tarda un poco…
Se acostumbra,
y finalmente…
Si con mi sombra toco…
Hasta tu sombra se humedece.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Cuando me tocas




Cuando me tocas, la piel se eriza en recepción impúdica,
tus yemas van marcando el camino que me eleva al delirio.

Tus labios van tallando un erótico mapa
que guía el vapor que mi cuerpo exhala.

Tu toque es como el suave aletear de una mariposa,
que va dejando rastros lujuriosos por donde sus alas rozan.

Tus dedos danzan sobre mi figura,
grabando eróticas huellas de espuma.


Cuando me tocas, mi piel sedienta
clama el vertiginoso encuentro con tu boca
la reunión palpitante de las lenguas,
la progresión y vaivén de aguas
la pasión, el suspiro y la tormenta
que abre mis senderos, me iza… me provoca.

Tu mirada avanza palpitante entre mis formas,
mi espalda se ondula y mi vientre tiembla.

Tus caricias en mi silueta reniegan de normas
y mis ideas, mi visión… en éxtasis se nubla.

Mientras me palpas en mis playas, mis remansos, mis manantiales;
los átomos en mi cerebro estallan y responden en gemidos mis signos vitales.

Me gusta cuando la sombra de tu tacto también me toca…




Letra a dúo entre Luna&Silence

domingo, 21 de septiembre de 2008

Lo que importa de momento


Lo que importa es no hablar,
ni siquiera respirar;
se acepta un poco el transpirar
de vez en cuando algún gemido, un suspirar.

Lo que importa en estos casos es la pendiente,
subir-bajar-parar-acelerar y algún accidente
que ponga nublada la vista y seque la mente
o provoque mariposas en el bajo vientre.

Lo interesante es el movimiento,
algún sesenta y nueve sediento;
dedos, lengua...orgasmo lento;
inventarse algún complemento...
que moje al mismisimo firmamento.

Eso es lo que importa...de momento.